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El expresidente de Afinsa achaca la quiebra a la intervención judicial

El expresidente de Afinsa, Juan Antonio Cano, ha negado que la empresa filatélica maquillara las cuentas y fuera insolvente, y achacó la quiebra de la misma, que dejó atrapados a 190.000 pequeños ahorradores, a la propia intervención de la Justicia. Cano hizo estas declaraciones este jueves en el inicio del juicio oral contra 14 directivos de la compañía acusados de una estafa piramidal de 1.928 millones de euros. Algunos afectados mostraron su indignación en la sala.

“No se maquillaron las cuentas”, “el negocio era solvente” y fue la intervención judicial en 2006 la que “llevó a pique” a la empresa. Con estas palabras, el expresidente de Afinsa negó  todas las acusaciones que pesan contra él y otros 13 responsables de la firma filatélica por delitos de estafa, insolvencia, falseamiento de cuentas, blanqueo de capitales y delitos contra la Hacienda Pública.

Este jueves se inició la vista oral del juicio que se sigue en la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional por esta presunta estafa piramidal que dejó sin sus ahorros a 190.000 clientes. Los ahorradores, con la excusa de la compraventa de sellos, suscribían un contrato de inversión por el que recibían suculentos intereses, muy por encima de los que ofrecían las entidades financieras hasta que se destapó el escándalo.

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Pese a las acusaciones del fiscal de que el 64% de los contratos no respondían a ningún depósito filatélico físico, Cano defendió que esos contratos estaban respaldados por un catálogo de sellos real, y que la retribución que recibían los clientes no eran intereses financieros sino “plusvalías”, por lo que el negocio era “legal”.

 

Esta precisamente es la base de la defensa, que achaca la quiebra de Afinsa no a la existencia de un negocio piramidal, como argumenta la acusación, sino a la aplicación inadecuada de las normas contables que rigen para un banco o una entidad financiera cuando se trataba de un negocio de compraventa de sellos, lo que motivó la intervención judicial. Utilizando esos criterios se “infravaloraron” los sellos lo que llevó a la quiebra de la sociedad, según el exdirigente de Afinsa.

"Ingeniería contable"

“Afinsa no se dedicaba a la captación de ahorros públicos de manera alguna. Solo facilitábamos la venta de sellos con una plusvalía de por medio. No captábamos ni retribuíamos capitales”, ha insistido Cano. Que en las actas de la empresa se usarán términos como “tipos de interés”, “cuadrar las cuentas” o “ingeniería contable”, lo achaca el expresidente de Afinsa a una “forma coloquial” de referirse al negocio y de “verbalizar” un concepto, pero en ningún caso para referirse de forma literal a las operaciones.

Los argumentos de Cano, que se enfrenta a una a petición de 19 años de prisión, desataron en varios momentos la indignación de un grupo de afectados por el fraude que asistían al juicio, y que increparon duramente al exdirectivo.

La vista está señalada al menos hasta principios del próximo año. Los otros acusados, que serán interrogados en los próximos días, se enfrentan a penas de entre 2 y 19 años. La Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas (Adicae), personada en la causa, ha manifestado la certeza de que los acusados serán condenados y que “la declaración de Cano demuestra lo bien montada que estaba la estafa”.

Aunque en un principio eran 14 los llamados a testificar, el juicio ha arrancado en ausencia de uno de ellos, Gregory Manning, a quien el tribunal ha declarado en rebeldía y ha acordado reclamar su extradición a EE UU, donde reside, y su posterior ingreso en prisión. La sección primera de la Sala de lo Penal ha eximido de declarar y de asistir a las próximas sesiones, además, a Ramón Egurbide y Francisco Blázquez, ya que padecen una enfermedad degenerativa.